Almacenamiento energético industrial

Desarrollamos soluciones avanzadas de almacenamiento mediante la integración de baterías en suministros existentes, con y sin fotovoltaica. 

Soluciones llave en mano

Ingeniería + instalación

Integración con FV

¿Qué puede aportar el almacenamiento a mi empresa?

Mayor aprovechamiento de la energía solar

Almacena la energía solar que no consumes al momento para utilizarla cuando más la necesites.

Instalaciones fotovoltaicas con vertido cero

Aprovecha la energía que hoy no puedes inyectar a la red para almacenarla y consumirla más adelante.

Ampliaciones con potencia de red limitada

Haz viables nuevas líneas o procesos sin esperar refuerzos de red costosos o con plazos largos.

Reducción de picos de demanda

Reduce picos de consumo y evita penalizaciones por exceso de potencia sin subir la potencia contratada.

Optimización del coste de la energía

Carga y descarga en función de tarifas y precios horarios para reducir tu factura eléctrica.

Sistema de respaldo de cargas críticas

Asegura el funcionamiento de procesos críticos ante cortes o incidencias en la red.

Un estudio energético detallado para cada instalación

Analizamos tu instalación con datos de suficiente resolución para definir una solución técnica y económicamente viable, adaptada a los objetivos reales de la empresa.

Curvas de carga y generación

Necesidades de ampliación o nuevos procesos

Picos de demanda y excesos de potencia

Ciclos, profundidad de descarga y rendimientos

Excedentes y limitaciones por vertido cero

Potencia de carga y descarga requerida

Capacidad disponible en el punto de suministro

Instalación eléctrica, seguridad y espacio disponible

Estructura tarifaria y precios horarios

Viabilidad técnica y económica global

La solución adecuada no es la batería más grande, sino la combinación correcta de potencia, capacidad, vida útil, rendimiento, seguridad y rentabilidad.

Soluciones llave en mano

Nos encargamos de todas las fases del proyecto, desde el análisis inicial y el dimensionamiento hasta la instalación, puesta en marcha y seguimiento del sistema.

1

Recopilación y análisis de datos

2

Estudio técnico y económico

3

Ingeniería y diseño

4

Selección de tecnología

5

Proyecto y tramitación

6

Suministro e instalación

7

Configuración y puesta en marcha

8

Monitorización y mantenimiento

Resolvemos tus dudas sobre almacenamiento industrial

El dimensionamiento no debe realizarse únicamente a partir del consumo anual. Es necesario analizar curvas horarias o de mayor resolución, picos de potencia, duración de esos picos, excedentes fotovoltaicos, potencia contratada, tarifas, necesidades de respaldo y estrategia de funcionamiento. El retorno depende directamente del perfil de consumo y de una estrategia de control adaptada.

Puede hacerlo, pero no de manera automática en cualquier instalación. Para disponer de respaldo deben diseñarse específicamente la arquitectura, la conmutación, las protecciones, las cargas prioritarias, la potencia disponible y la autonomía necesaria. No todos los sistemas de almacenamiento están preparados para operar en modo aislado.

Depende de la potencia y capacidad del sistema, pero deben estudiarse el espacio disponible, accesibilidad, ventilación o climatización, condiciones ambientales, distancias de seguridad, protecciones eléctricas, comunicaciones y requisitos de seguridad.

Un sistema de almacenamiento industrial no está formado únicamente por las baterías. Para funcionar de forma segura, eficiente y adaptada a los objetivos de la empresa, integra cuatro elementos principales:

Baterías
Son el elemento donde se almacena físicamente la energía. En aplicaciones industriales se utilizan habitualmente tecnologías como el fosfato de hierro y litio, por su estabilidad térmica, seguridad y larga vida útil.

BMS (sistema de gestión de baterías)
Supervisa continuamente el estado de las celdas, incluyendo tensión, temperatura y estado de carga. Su función es proteger la batería, prevenir situaciones anómalas y contribuir a conservar su capacidad y vida útil.

PCS (sistema de conversión de potencia)
Es el equipo bidireccional que permite cargar y descargar la batería. Convierte la corriente alterna de la instalación en corriente continua para almacenar energía y realiza la conversión inversa cuando la batería alimenta los consumos.

EMS (sistema de gestión energética)
Coordina el funcionamiento del conjunto. Analiza el consumo de la empresa, la generación fotovoltaica, el precio de la energía y el estado de la batería para decidir cuándo cargar, cuándo descargar y con qué potencia, según los objetivos definidos.

En conjunto, estos componentes convierten la batería en una verdadera herramienta de gestión energética, y no en un simple depósito de energía.

Sí, y de hecho es lo más habitual. Para ello, deben tenerse muy en cuenta las características de las instalaciones existentes y del punto de conexión. La batería puede almacenar excedentes solares y utilizarlos cuando la generación fotovoltaica disminuye o cuando el consumo de la empresa aumenta.

Aunque no existe una tecnología universal, los sistemas BESS modulares con baterías LFP suelen ser la opción más habitual.

La tecnología LFP —fosfato de hierro y litio— destaca por su estabilidad térmica, buena capacidad de ciclado y coste competitivo.

Por otra parte, la mayoría de las soluciones comerciales consisten en armarios o contenedores que integran baterías, BMS, conversión de potencia, control, climatización, protecciones y sistemas de seguridad. Su modularidad permite ajustar la potencia y la capacidad a las necesidades de cada cliente.

Estudiamos tu proyecto de almacenamiento energético

Analizamos tus consumos, objetivos y condiciones de la instalación para diseñar una solución técnica, segura y económicamente viable.